Financiar tu empresa es una de las cosas más difíciles que hay en el mundo de los startups, pero la buena noticia es que hay muchas opciones y hoy te las vamos a describir para que elijas la que más te convenga y saques hacia adelante tu negocio. En una economía cambiante, montar un negocio y encontrar el dinero necesario para levantarlo es una tarea casi titánica que requiere de valor, trabajo duro, constancia y paciencia. Hay pocas certezas y muchos sacrificios, pero con estas opciones de financiamiento, esperamos que podamos ayudarte.

Hacer crecer o mantener en pie tu startup tiene dos maneras de lograrse: financiamiento por deuda o capital. Cuando se hace a través de la deuda, la persona recibe su dinero y una nota del prestamista (una especie de compromiso) en la que se explican los términos de pago, el tiempo que tiene para llevarlo a cabo y las comisiones o intereses. En el caso de financiar tu empresa a través del capital, a cambio de una ayuda económica, la persona puede participar en la toma de decisiones del negocio.

Fuentes de deuda:

Bancos: pedir un préstamo al banco es la forma más tradicional de hacer crecer tu negocio. Por lo general estas instituciones financieras no arriesgan grandes fondos en empresas que no tienen trayectoria ni están bien instaladas, pero sí están dispuestos a ayudar con créditos pequeños (por supuesto, con comisiones).

Organizaciones financieras: existen instituciones que le brindan préstamos a los negocios que están empezando con la condición de que se pague un interés alto (mucho más que cualquier banco). Lo positivo es que no importa en qué etapa de tu startup estés, estas compañías están dispuestas a ayudar mientras te comprometas a cumplir el plazo de pago de vuelta.

Créditos comerciales: los créditos que entregan los proveedores ofrecen de 30 a 90 días de plazo para pagar las compras y son una fuente de ingreso excelente para una empresa en marcha.

Negocios de microcréditos: hay varias fundaciones privadas que ofrecen micro-créditos a startups para incentivar el modelo de la empresa. Las tasas de interés son mucho más altas que los bancos.

Fuentes de capital:

Familia y amigos: la confianza, amor e historia que comparten hacen que estas personas quieran ayudar a financiar tu empresa y hagan una inversión para ver a tu negocio crecer. Es importante que pienses dos veces sobre ofrecerles una participación dentro de tu empresa pues los sentimientos involucrados pueden perjudicarlo todo. Asegúrate de que los inversionistas sepan todos los riesgos que conlleva tu startup.

Inversionistas privados: los llamados “ángeles” son personas que buscan oportunidades de negocio y están dispuestos a financiar startups si los involucrados demuestran tener un negocio con potencial para triunfar o una idea lo suficientemente poderosa.

Ver también: inversionista adecuado para hacer crecer tu negocio

Socios: se trata de personas que están dispuestas a financiar el proyecto siempre y cuando tengan derechos como “dueños” sobre una parte de la empresa.

Capital/fondos de riesgo: los venture capital son inversionistas que buscan empresas ya formadas con potencial de crecimiento para darles fondos y luego, en poco tiempo, obtener grandes ganancias.

Bootstrapping: la empresa se financia a sí misma. Alguna veces, según el plan de negocios y las estrategias, el startup puede subsistir con su propio dinero y con todas las ventas que genera. El bootstrapping en el área de los negocios significa llevar a cabo tu startup con poco o nada de capital, es decir, emprender únicamente con los medios que se tienen al alcance.

Ahorros personales: todo el dinero que se coloca en la empresa es con la esperanza de recuperarlo luego… Con intereses.

La nube: un financiamiento vía Internet donde un grupo de inversionistas apuesta por tus ideas y te ayuda económicamente.

Crowdfunding: se trata principalmente de proyectos basados en la web que permiten que las personas con un negocio o idea lleguen a miles de inversionistas potenciales a través de diferentes plataformas.

Aquí te dejamos unas ideas para que consigas financiamiento para tu empresa

Financiar tu empresa

Con todas estas opciones para financiar tu empresa parece que el hecho de emprender no es tan fatal como seguramente te han dicho. Al final, todo se trata de ponerle ganas, contar con los recursos necesarios y ser un apasionado por tu idea. ¿Opinas igual?

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