tu cerebro

Te parecerá imposible, pero sí. Eso pasó. Tu cerebro cambió gracias a las redes sociales y por culpa de las redes sociales. Te preguntarás ¿cómo es eso? Se explica de una forma muy fácil: trajeron tanto beneficios, como aspectos negativos. Sin embargo, la cosa es mucho más compleja.

Los efectos positivos que tienen las redes sociales en nuestro cerebro son muchos, como el desarrollo de nuevas conexiones cerebrales y la creación de métodos de aprendizaje completamente nuevos. También está comprobado que nuestro cerebro tiene la capacidad de crear nuevas redes neuronales al usar Facebook, Twitter, YouTube y demás redes. Esto demuestra que dicho órgano es muy generoso con nosotros, ya que puede adaptarse a nuevos retos y tiene la suficiente plasticidad para amoldarse.

Adicionalmente, los estudios afirman que las redes sociales han sido positivas para la búsqueda de parejas y su habilidad para fomentar relaciones del ámbito sexual. Agregan que su impacto en la educación, búsqueda de empleo y en el desarrollo de compras en línea, ha sido importante.

En el lado negativo también se han descubierto varios efectos. El primero y principal es la adicción, ya que los circuitos cerebrales relacionados a las redes sociales se asocian con la recompensa. También, está comprobado que provocan cambios en los neurotransmisores como la oxitocina que se relaciona con más gastos e inversión de dinero y con una mayor influencia de los seres queridos; la adrenalina que se vincula con la agresividad; la dopamina que se libera al recibir reconocimiento como algún “Me Gusta”, activando los centros de recompensa y aumentando la sensación de felicidad; la serotonina que se asocia a caracteres más introvertidos, induciendo al individuo a dar mayor importancia a los intereses propios; la testosterona, que se relaciona con una menor tendencia a formar nuevas amistades en redes como Facebook; y el cortisol ejercería impacto en la fidelidad a las amistades. Además, pueden generar dispersión y disminuir la habilidad para leer y escribir textos extensos, ya que en las redes se comparte información muy breve, concisa y en muchos casos audiovisual. Esta es otra de las consecuencias en tu cerebro.

Otro descubrimiento interesante se centra en los llamados “nativos digitales”, que tienen una manera diferente de aprender, ya que para ellos el mundo ha sido así desde que nacieron. Estas personas son capaces de llevar a cabo varias tareas a la vez, con mejores resultados y su velocidad para encontrar información es mayor. Sin embargo, tienden a confiar más en lo que comparten sus amigos en las redes sociales, que en fuentes confiables. Todo esto según Pedro Bermejo, neurólogo y presidente de la Asociación Española de Neuroeconomía.

Como ves, las redes sociales no solo han cambiado el mundo y la forma en la que ves las cosas; sino que han logrado modificar tu cerebro. Así que si piensas que tienes absoluto control sobre ti, piensa de nuevo. Por mi parte, jamás podría juzgar a nadie por ser adicto a las redes sociales, porque yo creo que lo soy. Sin embargo, vamos a tratar de recordar el mundo que está allá afuera, no vaya a ser que terminemos teniendo una sola ventana: la de nuestro dispositivo.

 

Fuentes:

http://www.silicon.es/cerebro-redes-sociales-2306809

https://www.pfizer.es/noticia/redes_sociales_ya_han_modificado_nuestro_cerebro.html

http://www.actasanitaria.com/un-evento-de-pfizer-expone-que-las-redes-sociales-tienen-efectos-cerebrales-positivos-y-negativos/

http://aquihaysalud.es/las-redes-sociales-ya-han-sido-capaces-de-modificar-nuestro-cerebro/ 

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